La incorporación de la Convención sobre los Derechos en la legislación nacional simboliza un reconocimiento del Estado para su correcta promoción y cumplimiento.

El 27 de septiembre se celebra el Día de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes en conmemoración a la fecha en que nuestro país sancionó la Ley N° 23.849. La misma, estableció la entrada en vigencia de la Convención sobre los Derechos del Niño, sentando las bases para la construcción futura de un sistema de protección integral de la niñez y la adolescencia.

Fue la Organización de las Naciones Unidas (ONU) quien creó la Convención sobre los Derechos del Niño en noviembre de 1989, tras lo cual dejó abierta para la firma de todos los Estados miembro su adhesión. Unos meses más tarde, en junio de 1990, nuestro país se adhirió y posteriormente sancionó la Ley, estableciendo el compromiso de garantizar los derechos enunciados en el documento en todo el país.

Hoy, a 30 años de vigencia de la Convención, San Juan celebra que a través de ella y de las leyes que surgieron luego, se consolidaron los principios que guían el accionar de la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia y de todo el Estado provincial.

La Dirección, reafirma el compromiso por promover y proteger los Derechos, enfocados en que todos los niños, niñas y adolescentes puedan ejercerlos y que el Estado disponga los medios para garantizarlos.

En ese sentido, la Convención enumera una serie de hechos que es preciso convertirlos en realidad para el desarrollo pleno de todos los niños y niñas. Todos y todas tienen derecho a ser oídos y que su opinión sea respetada en todos los ámbitos (estatal, justicia, familia y entornos sociales). Esa opinión se puede expresar verbalmente, corporalmente o mediante los estados de ánimo. Es muy importante tener en cuenta que cuando un chico, chica o adolescente se expresa lo que dice debe quedar resguardado, cuidando su intimidad.

Otro de los derechos hace referencia a que cuando un niño o niña no es cuidado en su seno familiar, el Estado tiene el deber y la responsabilidad de brindarle un hogar o residencia para que crezca y viva felizmente.

Uno de los ejes vertebrales de la Convención de los Derechos del Niño, es el rol de los progenitores en la vida cotidiana de sus hijos e hijas, es decir, en las obligaciones y responsabilidades que tienen, tanto en su crianza, como en su desarrollo psico-social y emocional. Siempre tiene que primar el derecho a tener contacto con ambos progenitores ya sea que convivan o por diferentes motivos hayan decidido separarse.

Además, todos los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a la educación. También a tener un espacio de estudio donde puedan realizar sus tareas bajo la supervisión o el cuidado de un adulto. A esto se adiciona contar con un espacio para el juego ya que es una obligación garantizar la participación activa en actividades recreativas, lúdicas, artísticas y culturales.

Las mismas, constituyen una dimensión fundamental en la infancia.A partir de estas actividades, el niño o niña, crece, se desarrolla, interactúa con el entorno y es un modo de aprendizaje y de desarrollo de sus potencialidades. El sano desarrollo resulta crucial para el futuro bienestar de cualquier sociedad.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *